Ir al contenido principal

botar

Yo tenía toda la intensión de desprenderme y de botar ciertas cosas. Primero mis peluches, cuarenta de ellos se fueron, los menos importantes. Todos van de regalo a mis primos chicos. Se va uno, se va otro, pero aquellos no se fueron. Digamos que fue porque son más grandes y bonitos. Digamos que es por eso.

La ropa que ya no se usa, también se va. Se van poleras, pantalones, no, este no se va, ahora me volvió a gustar así que se queda.

Llega el turno de botar papeles. Se botan cuadernos, agendas sin usar, agendas con uso, los libros se quedan, los lápices también se fueron ¿Para qué quería un lápiz de palo de 7 cm?. A la basura. Llego al final del montón y ahí estaban. Siempre supe que estaban ahí, el primer impulso fue botarlas, las dejé en un rincón. Aparece otra y otra y otra, algunas en sobres, algunas eran simples hojas con un par de palabras. Pero no pude botarlas, no pude y no tengo excusa.

Así de difícil soy, tengo miedo de no poder superar ciertas cosas... o todas las cosas, me quedo ahí, las guardo, las doy vueltas, las miro, las miro y las dejo ahí, no puedo desechar las cosas. No puedo desechar mi pasado, no puedo desechar lo que pasó ayer, lo que pasó contigo, lo que me hirió. Y tengo todas las ganas, tantas ganas de ser feliz, de superar de sonreír de verdad y no puedo.
Ojalá fuera tan fácil como tener un basurero cerca y botar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

A mi me perdieron

  Vengo de un pueblo donde todavía se desfila para fiestas patrias. Mi hermano mayor tenía su primer desfile. Para los no provincianos, esa es la fecha perfecta para acumular fotos. Mi mamá acompañaría a mi hermano. Ya saben, arreglar la corbata, comprarle algo si le daba hambre y lo más importante: estar atenta al término del desfile para llevarse a mi hermano antes de que se perdiera entre la gente. Con tanto que hacer, yo no podía ser parte de ese tremendo caos. Mi papá debía hacerse cargo de mí, al parecer, era la primera vez que debía hacerlo. Recuerdo a mi papá peinándome. Yo andaba con un vestido azul con puntitos blancos, pantys de lana y zapatos a tono.   Creo que esos dos “cachitos” en mi pelo tomaron más del doble del tiempo normal. Hizo uno, hizo el otro, deshizo el primero, los enderezaba. Hasta que estuve lista. Debo haberme visto hermosa. Al llegar al desfile, sólo recuerdo haber visto: traseros. Muchos traseros y espaldas de la multitud. No veía nada del ...

muero de la risa

Yaaa.... obvio que todos van a pensar mal cuando lean esto, pero les juro que no fui yo quien lo escribió porque sino estaría "the real" muerta de vergüenza... me reí tanto cuando lo leí que lo dejo acá sólo para que rían conmigo ..... "Desde muy chica comencé a explorar mi cuerpo (11 años app)recuerdo que una noche cambiando los canales habia una peli porno! y me quedé mirando(mientras mis padres dormian) , ahi me di cuenta que las mujeres se tocaban y vi “COSAS” tremendas jajaja lo que mas me llamó la atencion fue el nivel de gemidos que podia hacer una mujer al tocarse y yo me preguntaba ¿y como no me pasa nada cuando me limpio despues de hacer pipi?la curiosidad me mataba y una tarde despues de tomar once parti a mi pieza y me encerré con llave…mis papas seguian en el living y yo prendi mi radio y comencé a tocarme, me costó encotrar el punto exacto del sentir sensaciones ricas, pero lo encontré,era un placer torpe y raro ,nada que ver con el que siento ahora jajaj...

vientos de cambio

Hace tiempo que no escribo acá. Y hoy es el momento justo para escribir. Creo que me llegó la crisis de los 25 que no sé si realmente existe o la inventé, pero creo que es el término adecuado. Me voy a vivir sola. El lunes firmo contrato y ya, vivir sola. Esto implica muchos cambios en relación mi momento actual. Quizás (y eso espero), el término de una relación que iba excelente, muy bien encaminada, pero que llegó un momento en que me hizo sentir como una mujer de 40 años que llevaba 20 años casada-acostumbrada. El punto es: quiero tener mi lugar para hacer lo que yo quiera hacer a la hora que quiera y con quien se me de la gana. Eso significa en pocas palabras que quiero “maraquear”. Ya, sí, suena feo, pero yaaaa!!! No soy buena para carretear, la perdición, los pitos y todas esas mierdas. Así que si quiero aprovechar mi juventud de alguna manera quiero que sea así. Así cuando tenga cuarenta años, casada y con dos hijos, teniendo relaciones sexuales una vez a la semana o ...