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vientos de cambio

Hace tiempo que no escribo acá. Y hoy es el momento justo para escribir. Creo que me llegó la crisis de los 25 que no sé si realmente existe o la inventé, pero creo que es el término adecuado. Me voy a vivir sola. El lunes firmo contrato y ya, vivir sola. Esto implica muchos cambios en relación mi momento actual. Quizás (y eso espero), el término de una relación que iba excelente, muy bien encaminada, pero que llegó un momento en que me hizo sentir como una mujer de 40 años que llevaba 20 años casada-acostumbrada. El punto es: quiero tener mi lugar para hacer lo que yo quiera hacer a la hora que quiera y con quien se me de la gana. Eso significa en pocas palabras que quiero “maraquear”. Ya, sí, suena feo, pero yaaaa!!! No soy buena para carretear, la perdición, los pitos y todas esas mierdas. Así que si quiero aprovechar mi juventud de alguna manera quiero que sea así. Así cuando tenga cuarenta años, casada y con dos hijos, teniendo relaciones sexuales una vez a la semana o ...

no podría

A pesar de que han pasado varios años y varias personas, hay cosas que no se olvidan y que no cambian. El dolor sigue ahí, el rencor, el miedo ¿Por qué? ¿Me lo merecía? ¿Te hice mucho daño? Por qué ahora que estoy bien y feliz sigo pensando en esas tonteras. ¿Olvidaré esas cosas algún día? Sentirse segura ¿de mi? No me siento capaz para eso porque me muero de miedo de   que me mientan otra vez, al punto de pensar en que prefiero vivir engañada que tener que enterarme algún día de algo así. Es que me moriría. No podría soportar otra vez, que la persona que más amo en el mundo me decepcione, me haga daño, no podría.
A veces se me olvida que estoy sola en Santiago. A veces me acuerdo y me da miedo que pase algo. Y si no tenemos cómo saber del otro? y si alguno necesita ayuda y no tiene a nadie? A fin de cuentas, aunque estemos separados, yo sé que estamos juntos, que nos tenemos el uno al otro, por que aunque sea ilógico, ahora somos más familia que antes. Pero igual. Me da un poco de pena, prefiero no acordarme que no puedo verlos cuando yo quiera, que siempre tengo que planearlo porque sino, no se puede. Y ahora mi hermano se va ir más lejos. Qué voy a hacer sin él? Malditas circunstancias.
siempre son tristes las despedidas, algunas duelen más que otras. Ésta me está doliendo, pero con este mensaje siento que vale la pena todo, el esfuerzo, las ganas, el cariño. No fue todo en vano. "profe se k esto tube k aber se lo dicho en cara pero pues k le bamos a ser mire lo primero es k le agradesco por todo y k le tome mucho cariño en tan poco tiempo kiero k sepa k la voy a extrañar mucho y me daria mucha pena si se fuer pero k lata k esa desiion no la tome yo por k ni lo pensaria pra k se kedara la encuenro una mujerm muy buena simpatica carimatica alegre ect.. donde este tenga por seguro k nunca pero nunca la voy a dejar de tener en i coazon i i : maginatiba M : C : arismaticaç O : / y M : arabilloza P : asifista A : moroza R : espetuosa A : mistoza B:asta para saber L : obueno k le E : spera buenio profe si me entiende bkn pero esas...
Santiago culiao, si estuviera en  LLay llay no me pasarían estas cosas. Eso me da rabia, que todo esté lejos, no poder ir caminando a ningún lugar, que para todo necesitas la bip o plata y sino CAGASTE. Me da lata no poder tener a más conocidos, tener a quie´n recurrir cuando te pasan tonteras como quedarte afuera del departamento. Santiago culiao, a veces no sé por qué mierda estoy acá. No sé. Si fuera más insensible, podría agarrar mis cosas e irme de aquí. Debería.

Walking around

Sucede que me canso de ser hombre. Sucede que entro en las sastrerías y en los cines marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro navegando en un agua de origen y ceniza. El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos. Sólo quiero un descanso de piedras o de lana, sólo quiero no ver establecimientos ni jardines, ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores. Sucede que me canso de mis pies y mis uñas y mi pelo y mi sombra. Sucede que me canso de ser hombre. Sin embargo sería delicioso asustar a un notario con un lirio cortado o dar muerte a una monja con un golpe de oreja. Sería bello ir por las calles con un cuchillo verde y dando gritos hasta morir de frío. No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas, vacilante, extendido, tiritando de sueño, hacia abajo, en las tripas moradas de la tierra, absorbiendo y pensando, comiendo cada día. No quiero para mí tantas desgracias. no quiero continuar de raíz y de tumba, de subterráneo solo, de bodega con muertos, aterido, muriéndome de pe...