Ir al contenido principal

Entradas

Pedagogía del amor, pedagogía del oprimido y pedagogía del criarse solo. Bueno, no solo, pero casi. Será por eso que me da rabia cuando a niños, jóvenes en realidad, les hacen todo, los atienden como si fueran inválidos o imbéciles.   Yo a su edad hacía todo sola. Quizás es envidia, no sé. “Es que tengo que servirle la comida”, “Es que hay que pasarle la ropa para que se cambie” Patrañas! Si ya está grande, yo a mi papá le sirvo la comida pero porque está viejo y cansado, un cabro joven y con energía no necesita que le hagan esas cosas. Ni mi tata es tan bien atendido como ellos. Y después se quejan de por qué no se van de la casa de sus padres, la respuesta es obvia. Sí es envidia. Ya es muy tarde para cambiar en todo caso. Quinto básico! Hay que hacer el almuerzo o al menos ayudar, llegar a lavar y tender ropa o a recogerla., doblarla por su puesto y “nada de dejarla en el sillón”   porque   “si va a hacer el trabajo mal hecho, mejor no lo haga” (claro,...

Conversaciones de llorones

Hay personas que somos muy emocionales o muy apasionadas, lo que en palabras simples significaría que cualquier cosa te afecta el doble o el triple que a los demás.   Las palabras, cada palabra se repite en la mente, resuena y duele cada vez que pasa por tu mente. En esos casos sería bueno tener mala memoria, pero como dolió, no se olvida. El ser así, hace que te impresiones y te proyectes con cualquier cosa o persona, porque da la coincidencia de que la mayoría tiene buenos pensamientos sobre los demás “Cómo me va a ser daño” “para qué” “no, no creo que sea así”. Pero lástima…. La mayoría de las veces vienen las desilusiones y paff! Te estrellas contra el suelo y te quedas tirado ahí un largo tiempo, porque obvio, te dolió el doble. Y ahí estamos otra vez, esforzándonos, fingiendo alegría para no tener problemas, fingiendo que todo está bien porque no quieres arruinar ese breve momento de felicidad. Esa felicidad que no llega ni disfrutas porque sabes que en cualquier mom...

Brindo por la familia

Pensamientos 1: ¿de quién se burló? Ah! De los judíos. Yo también odio a los judíos. El único judío bueno, es el judío muerto. A esos les enseñan a ser egoístas desde chicos. Y se quejan los cobardes, llorando como maricones sabiendo que eran mayoría. Se hacen las víctimas. En vez de pelear y luchar. Ahora andar quejándose. ¿los testigos de Jehová? Ah! Esos  se hacen los lesos igual que los evangélicos, engañan a las esposas y después andan predicando en las calles. No, no, la Bachelet no. Porque firmó para el tema del aborto. Si antes se permitía el aborto terapéutico, ahora cualquiera va a andar abortando. Y también firmó la ley de divorcio …(silencio) bueno, eso era obvio que lo iban a hacer algún día. Es que son masones, esos son así siempre en contra de la Iglesia católica, sabiendo que son la mayoría. La vieja firmó esa cuestión  de la libertad de culto, ahora los weones andan quemando guaguas por eso. Y para qué se quieren casar [los homosexuales] si acá nadie ...

No me empují CTM!

De los creadores de “No sé hacia dónde queda la cordillera” y “yo no he visto al compadre Moncho”.   Hoy en Aventuras de una provinciana, llega “ No me empují CTM” ESTACIÓN LOS HÉROES.  Un tumulto de gente sube al carro . Hombre 1 pegado a la puerta con chaqueta verde y gorro. Detrás de él, Hombre 2 (adelante mío y de una señora, ambas con bolsos grandes) de ojos verdes y pestañas crespas, con buzo. Tren se pone en marcha. -Hombre 1: oye, me estay empujando -Hombre 2: (se saca los audífonos) ¿Cómo? -Hombre 1: Me estay empujando (enojado y subiendo la voz, casi gritando) Hombre 2: ¿Cómo? Hombre 1: No me empují CTM! Hombre 2: No te estoy empujando, va lleno el metro, no te das cuenta. Hombre 1:Pero córrete poh weon que me estay pegando con la mochila (mentira, la mochila estaba en el suelo) Hombre 2: Te estoy diciendo que es sin querer o tení algún problema? Porque si querí lo arreglamos altiro Hombre 1: Me bajo a la siguiente estación ahí lo arreg...

se cierra el ciclo

29 de abril del 2013. Esto sí que es el final, un gran final. Extrañamente no estoy nerviosa, pero a pesar de eso sigue siendo el término. Este es el más importante de todos los cierres anteriores y quiero que mi mamá, mi papá y mi hermano se sientan orgullosos de mí. Eso es lo único que quiero. Y sé que es así. Por. eso, independiente de la nota de mañana, sé que el haber terminado la universidad y tener esa cosa que se llama tesis en nuestra casa, los hará inmensamente fellices Mañana nos irá bien, demostraremos todo lo que sabemos y yo espero que mi esfuerzo de todos estos años (sobre todo estar lejos de mi familia) se vea reflejado mañana. Que así sea.

Mi primer beso

En primero básico conocí a L. “L” era un niño bajito, de hecho era el más bajo del curso, era simpático, a todos les gustaba jugar con él porque siempre inventaba juegos divertidos. A mí obviamente me gustaba. Me terminé de enamorar de él en segundo básico, un día que nos cambiaron de puestos en la sala y me tocó sentarme con él al final. Todo el curso sabía que nos gustábamos, hasta la profesora. Caminé hacia el final de la sala, él ya estaba sentado, me senté y ¡paf! Al suelo!!, las patas de la silla se habían roto, todos se reían, menos él que me ayudó a parar y me preguntaba cómo estaba a cada rato. Después de eso, se dedicaba en clases a hacerme trenzas en mi pelo largo ¿cómo no me iba a gustar? Como siempre, nos quedábamos después de clases a jugar en el colegio, él, yo y otros compañeros de curso. Y pasó lo que tenía que pasar, nos dejaron solos y se fueron… él se acercó a mi, me abrazó y ahí fue: mi primer beso.   Debo admitir que no fue un beso maravilloso porque yo...
Yo viví con unas personas, durante un tiempo. Esas personas no eran familiares míos, en realidad   eran sólo desconocidos. Pero vivimos juntos. Con uno de ellos tuve una relación más cercana. Era de mi edad, teníamos amigos en común. En la casa no hablábamos mucho, sólo conversaciones triviales ¡hola!; pásame tal cosa; no, si, etc. Pero   las veces en que nos topamos fuera de la “vida familiar”, conversamos sobre lo que vivíamos, sobre lo extraño que era todo. En el fondo éramos como una familia, pasamos un par de navidades y años nuevos juntos y luego diversos problemas ajenos a nosotros nos dejaron así, sin saber nada el uno del otro, como si nunca hubiéramos compartido la misma mesa. Es cierto que nos vimos obligados a ser “familia”, no sé si hay un cariño de por medio, pero lo que sí sé es que no quiero dejar esos momentos en el olvido. He soñado, he pensado en todo. ¿Cómo podemos borrar a alguien de nuestra vida? Y no estoy hablando de un enamorado, si no de alguien ...