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la tía

Tengo una tía que se llama Mirella, que en realidad no es una simple tía, si no que es mi tía abuela. Esta tía tiene como 80 años y no es la típica señora de edad que anda a duras penas. La tía Mirella (que de cariño le decimos Miren-la xD) vive con su esposo, un viejo gruñon y machista y sus dos hijos mamones de 40 años que todavía viven con ellos. Lo bacán de esta tía, como decía antes, es que ella es muy especial. Yo la definiría como una vieja chora.  La casa en donde vive su familia, es de ella, se la compró cuando era joven y soltera. Estudió cuando joven en Santiago para ser modista y hasta el día de hoy nos arregla la ropa y la deja como nueva. La tía MIrella tiene facebook, hace yoga, le gusta lo místico y ahora anda en búsqueda de descubrir los misterios de la glándula pineal (que según ella era la "médula espinal" hasta que se lo dijimos). La tía Mirella tiene secretos de la naturaleza para todo (de verdad que para todo). Si le duele la guata: agüita ...
Si alá, Dios, Lucifer, los polos no hubieran decidido que mi vida cambiara, estaría en este momento embarazada (o pensando en estarlo), estaría preparando mi matrimonio, preparando un hogar en el campo para vivir feliz con hartos animalitos. Pero no, a la vida le encanta hueviarme, y aquí me tiene, destruyendo todos mi planes y poniendome a pensar en qué mierda hice mal para estar así con todo patas pahrriba'.
Muchas cosas, muchas cosas. Sin pega, buscar pega, pega de verano, pega de profe, el dinero, la familia, el pololo, el cuerpo, la piel, el corazón y ahora una encrucijada the real encrucijada :S Es demasiado. -Y no he podido dejar de pensar en la señora que vi el otro día en el metro. Resulta que iba llegando al metro con el pololo y de repente veo a una señora de unos 50 años o más que subía la escalera del metro con un bolso grande y que le costaba mucho subir. Le pregunté si la ayudaba y me dijo que sí. Tomé su bolso y luego Leandro se lo llevó. De repente me dijo: es que me duelen las piernas por mi esposo me pegó con un palo en las piernas (y yo que estaba lejos de la señora me acerqué y la ayudé a subir las escaleras). Me siguió contando que su marido había llegado borracho la noche anterior y que se había enojado, agarró un palo y le pegó en las piernas, luego rompió todo lo de la casa y ella apenas se podía parar. Le pregunté si estaba bien, si es que había ido al doctor y m...
aleluya!! al fin mi blog me deja escribir. Tenía tantas cosas que decir que ahora ni las recuerdo. Lo único seguro es que quiero que se termine pronto este año del mal, que se terminen las evaluaciones, que se terminen las clases, planificaciones, líos de platas, líos de "pantalones" y demases. Y tal como he dicho, espero de todo corazón que el 31 de diciembre en la noche, cambien los polos, mercurio retrógado esté a mi favor y que todos los astros se vuelvan a alinear y el próximo año sea mucho mejor que este año de mierda.