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sueño

Escribo esto sólo porque creo que mi imaginación en los sueños es bastante "de película". Cuando desperté estaba como asustada pero ahora que recuerdo el sueño me da como risa. Se los dejó aquí para que vean: Bueno todo comenzó así. Se suponía que yo estaba en una especie de hotel casi topísimo. Había harta gente en la azotea en la que estábamos yo y el Marco, era como una especie de fiesta con traguitos así medios cuicos, esos que en los vasos traen paragüitas (quien sabe por qué xuxa un vaso querría tener paraguas). La cosa es que lo estábamos pasando de lo mejor cuando de repente en el cielo (recuerden que estábamos en la azotea) veo una pelota como del porte de una persona de color plateado oscuro. Estaba bastante cerca, como a 20 metros suspendida en el aire. Y yo le digo al Marco: mira, que raro, se parece a los ovnis esos que mostraron en la tele el otro día. Y claro poh, apenas digo eso esa pelota gigante se divide así como las células y se convierte en tres gra...

mi abuela

Manuel Tapia, su tío, la alejó a los 7 años de edad del lado de su madre. La subieron a una carreta con una pequeña bolsa con algo de ropa. Dejó atrás el campo para llegar al pueblo. ¿A dónde iba sola a tan corta edad?. Iba a la casa de los turcos, los famosos turcos de Llay-llay. Tenían plata y muchos hijos. Por lo mismo, necesitaban a alguien que los ayudara a criar a los pequeños. Ahí llegó, sola. No sabía que ese día marcaría toda su vida y la dejaría así como está ahora. Viviendo en otra época, volviendo una y otra vez al pasado que la marcó, al pasado que recuerda. Tuvo que criar a esos niños al mismo tiempo que se criaba a ella misma. Era tan pequeña ¿Cómo iba a trabajar en algo así? ¿Cómo se les ocurre alejar a una niña de sus hermanos sin darle alguna explicación? Aprendió tantas cosas… a hacer niños envueltos y otras comidas que le enseñó la turca. Que al fin y al cabo no era tan mala, el problema era que ella no debía empezar a trabajar a tan corta edad, sin zapatos, s...
Es verdad eso de que las artes nos hacen seres más felices. Yo me siento feliz cuando bailo. Como que la sonrisa me nace sola porque lo disfruto, no porque sea necesario sonreír. Es algo que no puedo dejar de hacer, toda mi vida he bailado y, si bien es cierto no soy la mejor, es algo que me gusta demasiado como para dejar de hacerlo. Agradezco a mis papás también por haberme fomentado el baile, yo sé que ellos se sienten orgullosos y se nota porque me apoyan y le dicen a toda la gente que yo bailo. Una señora, amiga de la familia llegó el otro día a la casa y dijo: ay! Que está bonita esta chiquilla!!! Y mi papá le dijo: si, es que sabes lo que pasa? Es que la pauli está en un grupo folclórico de su universidad y por eso se mantiene bien- Esa onda-. Yo no sé que tanta influencia física tenga el baile en mi, pero si sé que me hace sentir viva, viva porque se siente eso que se baila, es como transformarse en las notas de la canción y dejar de existir en las cosas banales de la vida....
Antes las navidades no eran tema. En realidad no me gusta que sea “un tema” porque me trae conflictos internos, morales, sociales, familiares y muchos etcéteras. Si la navidad no me importara tanto y el año nuevo tampoco, quizás esto sería menos conflictivo. Pero para mí, ambas fechas son para estar en familia, en la intimidad del hogar, porque así había sido siempre. Que lata. Estas son las situaciones en que uno desearía tener una familia “normal” para no tener que decidir o estar forzado a decidir por algo que no quiere. Claro, también la sensibilidad inexplicable de esta época me afecta bastante. Aun que no, no es ese el motivo. Qué desagrado tener que compartir con gente que no te interesa, que desagrado que sea en el año nuevo y tener que abrazar a la gente que con cuea le sabes el nombre. Yo no quiero en realidad, pero qué voy hacer? Maldita boca que calla. Qué desagrado esta época para nosotros ¿Qué nosotros? Para mí el nosotros es distinto. Mi familia es la que es de...

un gran paso

Es un paso importante, por eso me da como miedo que no resulte bien. Cambiarse de casa es un gran cambio y por sobre todo si pretendes dar el paso de salir de la casa de tus padres. Pololo mío, yo te apoyaré en todo pero sobre todas las cosas te diré cuando crea que algo es apresurado o no. Eso no significa que me pondré en tu contra o te amarraré para que no hagas las cosas que yo no haría. Recuerdo las veces que me he cambiado de casa y ninguna de esas veces ha sido agradable, el contexto en el que sucedieron no era el preciso para sonreír o sentirse feliz en casa nueva. Pero bueno, yo sé que tú estás decidido y que a pesar de las mil razones que te di para convencerte de que no era el momento, yo te voy a ayudar y a estar contigo en este momento importante. Y claro que es polémico que después de una discusión tú quieras tomar esa decisión que por lo menos la mayoría de las personas, piensan por meses. Polémico pero ya es… ¿te he dicho que eres súper apurón? Si y te lo digo ot...
extracto de un carta de Julio Verne a su madre: "Una vida que limita al norte con el estreñimiento, al sur con la descomposición, al este con las lavativas exageradas, al oeste con las lavativas astringentes (...) Es probable que estés enterada, mi querida madre, de que existe un hiato que separa a ambas posaderas y no es sino el remate del intestino. (...) Ahora bien, en mi caso el recto, presa de una impaciencia muy natural, tiene tendencia a salirse y, por consiguiente, a no retener tan herméticamente como sería deseable su gratísimo contenido. (...) graves inconvenientes para un joven cuya intención es alternar en sociedad y no en suciedad. Porque por decirlo de una vez, el culo no me cierra bien." Para haber contado algo tan asqueroso, debo decir que fue bastante sutil.
Como no estoy acostumbrada a discutir con la gente, cuando llega el momento no sé cómo manejar las emociones... y típico que me pongo a llorar (y me carga), sobretodo porque no faltan los que piensan que es parte de una manipulación (fantástico! me encanta manipular a la gente con llanto ¬¬ ). Además obvio que me encanta quedar con los ojos rojos y tener que darme unas vueltas por la calle para no tener que llegar a mi casa así. La gente suele decir cosas que no quiere cuando discute ( a mi no me pasa eso porque con tanto lloriqueo me da bastante tiempo para pensar lo que digo). Lástima que las palabras queden ahí, dando vueltas... como que quisieron ser y no fueron, como que querían herir pero no. Yo soy bien cuática, lo sé (quizás ver tanta tele de niña tiene sus efectos secundarios) el punto es que trato de pensar en mis errores y aun no los veo. y tengo dos opciones: 1. o estoy equivocada y no logro darme cuenta de mi error. 2- o tengo toda la razón en mis enojos fortuitos Lo que ...